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Todo lo que debes saber acerca de la cirugí­a maxilofacial

En el último artí­culo ya hablamos acerca de la importancia de la cirugí­a estética no sólo por su evidente valor estético (valga la redundancia) sino también por su valor para reconstruir partes del cuerpo tras, por ejemplo, un accidente.

Cuando nos vamos a someter a cualquier tipo de cirugí­a, y la maxilofacial no es una excepción, conviene buscar un especialista y buscar y contrastar la mejor clí­nica de cirugí­a maxilofacial en Madrid, en Barcelona, o en cualquiera que sea nuestra ciudad o provincia de España. E incluso, serí­a valorable pensar en trasladarnos para que nos realicen la intervención, porque en este ámbito cualquiera NO vale.


Ejemplo de sonrisa gingival

El término ortognática proviene del griego orthos que significa recto, y gnatos que significa mandí­bula. Por tanto, la ortognática es la especialidad de la cirugí­a que pone recta la mandí­bula, es decir, la cirugí­a especializada en los huesos maxilares. También conocida como maxilofacial se dedica, por tanto, a la rehabilitación, diagnóstico y tratamiento de todas las alteraciones y trastornos localizados en el cráneo, especialmente en la cara.

Como su ámbito de trabajo abarca la mandí­bula, cara y boca la actuación del cirujano maxilofacial se superpone con la del dentista: podemos simplificar diciendo que su labor es posterior a la actuación del odontólogo.

La cirugí­a maxilofacial tiene dos ámbitos básicos de aplicación como hemos esbozado al principio del artí­culo: la mera labor estética y la reconstrucción funcional de la mandí­bula y parte ósea de la cara afectada.

Muchos casos, tal vez la mayorí­a, de posición errática de los dientes son solucionables con el uso de brackets y otras técnicas de ortodoncia, pero a veces, es necesaria la reconstrucción de la mandí­bula para la correcta alineación de las piezas dentales. A menudo no es únicamente una afección estética que desvirtúa el aspecto de nuestro rostro, sino que, además, también puede impedirnos realizar una vida normal, teniendo dificultades al comer entre otras dolencias.

Normalmente, los tratamientos de cirugí­a ortognáticos constan de cuatro fases: estudio, ortodoncia, operación y postoperatorio.

El estudio consiste en hacer un preciso diagnóstico que correrá a cargo del equipo formado por un cirujano y un odontólogo para poder planificar con el mayor detalle todos los pasos a realizar. Será necesario la realización de radiografí­as, análisis facial y otras pruebas.

La fase de ortodoncia suele durar entre uno y dos años. Se trata de un tratamiento preoperatorio imprescindible.


Antes y después de una cirugí­a estética de prognatismo mandibula

La operación se realiza con anestesia general y conlleva hospitalización. Consiste en la reconstrucción de los huesos maxilares que constituyen el asiento de los dientes.

Por último, el postoperatorio puede durar hasta seis meses dependiendo de cada paciente. Durante esta etapa comenzamos teniendo una inflamación bastante extensa y prolongada que, paulatinamente, va remitiendo. En esta fase, es frecuente la colocación de compresas de hielo en las zonas afectadas.

Además de la colocación de las piezas dentales (maloclusión) también se reparan mediante cirugí­a el labio leporino, la sonrisa gingival, prognatismo mandibular, etc.