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¿Qué es el agua alcalina?

A menudo habrás oído hablar del agua alcalina y de las beneficiosas propiedades que tiene para el organismo. Se trata simplemente de agua con un PH más alto que el agua normal, es decir, se trata de agua ligeramente básica (menos ácida). Este PH del agua se modifica por la presencia en el mismo de sales o bases. Los más comunes son los bicarbonatos que se obtienen del dióxido de carbono de la atmósfera.

El pH de los alimentos (y de cualquier compuesto en general) va desde el 0 para alimentos ácidos (por ejemplo, el limón tiene un pH de 2,7) a 14 para alimentos básicos (el bicarbonato, por ejemplo, tiene un pH de 8,4).


Beber agua alcalina rebaja la acidez de nuestro organismo. Créditos imagen: alphanews.live

Beneficios del agua alcalina

La ingesta del agua alcalina, que debería ser un complemento de una dieta menos ácida, tiene varios beneficios para el organismo, basados en el principio fundamental de que reduce la acidez del cuerpo.

El pH del ser humano varía entre unos órganos y otros, la sangre, por ejemplo, es ligeramente alcalina con un valor de pH en torno al 7,5. Con el ejercicio físico, el stress, el poco sueño, cansancio, etc. nuestro organismo se va volviendo poco a poco más ácido, por lo que ha de irlo compensando hasta obtener sus valores adecuados. Con el paso de los años o en situaciones de ejercicio físico o estrés intenso esta compensación se vuelve más lenta por lo que podemos ayudarla tomando alientos de pH más alto.

Por tanto, el beneficio base es que rebaja la acidez del cuerpo lo cual se traduce de forma muy palpable en la mejora y prevención de dolencias y enfermedades relacionadas por el sistema gastrointestinal. Por ejemplo, es muy apropiada para la acidez de estómago, el reflujo o la gastritis.

¿Cómo preparar nuestra propia agua alcalina?

Podemos obtener estos beneficios ingiriendo agua alcalina elaborada por nosotros mismos. Simplemente usaremos agua (de grifo o mineral), media cucharadita de bicarbonato y medio limón.

Tomamos un litro de agua (si queremos podemos usar agua hervida) y disolvemos en él media cucharadita de café de bicarbonato.

En la solución resultante añadimos el jugo de medio limón y removemos bien.

Aunque el limón es un alimento muy ácido (2,7 de pH) cuando llega al estómago se comporta de forma muy alcalina por lo que mejora la acción del agua que hemos elaborado, así como su palatividad (mejor sabor).